jueves, 28 de noviembre de 2013
Máquina del tiempo
¿Viajar al pasado? Sí, pero sin cambiar nada. Viajar al pasado para volver a disfrutar, saborear y apreciar los buenos momentos. Pero nunca para cambiarlo, porque las cosas que hemos hecho para bien o para mal, nos han traído a donde estamos hoy. Y no puedes negar tu presente.
Malheur Bonheur
Qué menos que dedicarle una entrada al culpable de que me haya hecho blog, ¿no? Zúh empezó obligándome y casi rogándome que escribiera en el suyo... ¿Os suena Zúhmánticos? Pues me pidió que colaborara en él junto a otra persona y ya veis, aquí estoy dos meses después de aquello pidiéndole ayuda para poner el mío a mi gusto. Jé. Con él estoy aprendiendo y descubriendo mundos nuevos.
Empezó como mi compañero de piso, el tímido y reservado, pero ahora se ha convertido en mi blogger-mentor y amigo. El que me mima cuando me pongo enferma, el que cocina conmigo y me graba mientras estoy histérica de felicidad, el que decora el piso conmigo y hace que a veces esto parezca la casa de un diógenes, el que pone banda sonora al salón, el que me abraza cuando lo necesito sin preguntar el porqué y el que me deja dormir por las mañanas cuando se me olvida poner el despertador para ir a clase.
Zúh es de esas personas que te ayudan a crecer y realizarte, merece la pena conocerle.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Pretérito imperfecto [des]compuesto
No pienso escribir sobre ti, ni para ti. No pienso escribir sobre lo felices y soñadores que éramos. Porque yo lo sigo siendo sin ti. Y, sin embargo, también dimos de bruces con la infelicidad y la realidad. Pero yo ahora sigo siendo feliz y soñadora sin ti.
26/11/2013
26/11/2013
Prioridades
A veces es mejor tener a pequeñas personas a tu alrededor y que hagan tu mundo entre todos, que tener a una gran persona que lo absorba todo.
25/11/2013
25/11/2013
Lunares de colores
No sé si os habéis fijado, pero los lunares de colores molan. La combinación de todos los colores unidos es genial y si lo extrapolamos a la vida es igual. Somos lunares de colores. No hablo de las diferentes razas ni me refiero a culturas, sino a personas. Individuos. Cada uno es de un color e incluso de varios. Hay quien desprende halos de azul cielo y te transmiten armonía y bienestar, sin embargo hay quien emana azul marino e irradia frialdad y distancia. Dependiendo del día cada uno puede radiar un color: amarillo, verde, rojo... Si te sientes amistoso, optimista o pasional. Y es entonces cuando todos somos una combinación de lunares. Sí, de lunares de colores. Colores de estados de ánimo y de personalidad.
La combinación de las personas mola. Pero claro, un lunar naranja, solo... O junto a más del mismo color, no mola. La soledad aburre y la monotonía cansa. Por eso es mejor añadir lila, rosa, negro, granate, turquesa, morado, gris, cian, magenta, marrón... Es decir, es mejor añadir familia, amigos, conocidos, colegas e incluso enemigos para que la sintonía de colores cobre sentido y mole. Somos de colores y entre todos somos una combinación casi perfecta. Tan solo debemos aprender a acercarnos a los que irradian colores afines al tuyo propio y no oscurezcan tu halo de colores porque, al fin y al cabo acabarían por oscurecernos a nosotros mismo. Y es mejor ser luz que oscuridad.
20/11/2013
La combinación de las personas mola. Pero claro, un lunar naranja, solo... O junto a más del mismo color, no mola. La soledad aburre y la monotonía cansa. Por eso es mejor añadir lila, rosa, negro, granate, turquesa, morado, gris, cian, magenta, marrón... Es decir, es mejor añadir familia, amigos, conocidos, colegas e incluso enemigos para que la sintonía de colores cobre sentido y mole. Somos de colores y entre todos somos una combinación casi perfecta. Tan solo debemos aprender a acercarnos a los que irradian colores afines al tuyo propio y no oscurezcan tu halo de colores porque, al fin y al cabo acabarían por oscurecernos a nosotros mismo. Y es mejor ser luz que oscuridad.
20/11/2013
Thnks fr th Mmrs
Life is about fragrances. They take you away to places, moments and even people... Definitively, memories. It's on you if they are good memories or bad ones.
14/11/2013
14/11/2013
No merece la pena
Que no, que la vida no tiene sentido si es fácil. Pero tampoco es sano tanta dificultad, así de sopetón. No sé qué va a salir de lo que empiece a escribir (y que conste que lo estoy escribiendo en un Word de antemano) así que lo que salga salió y si me arrepiento, le diré a Zúh que no me sentía inspirada y terminé por escribir nada.
Joder, qué razón eso de que un buen poeta/escritor/cantautor mejora cuando pasa una mala etapa. Sin embargo, en este caso, alguien que nunca ha escrito se acaba de sentar frente a la pantalla del ordenador para ver qué sale de su cabeza. Demasiadas cosas: ideas, reflexiones, injusticias, rabia, pena, enfado, sumisión, amistad... Todas enmarañadas y ninguna por encima de otra. Bueno, si acaso a ratos alguna asoma más fuerte que las demás.
¿Qué valor tiene un amigo cuando sientes que te ha traicionado? ¿Qué valor tiene la palabra amistad cuando un amigo te pone entre la espada y la pared? ¿Qué valor tiene la palabra amigo cuando no está a tu lado cuando lo necesitas?
Amistad es un concepto vacío. Cada uno le da el valor que cree que se merece dependiendo de la persona a quien se le aplique esa palabra. Un amigo no debe traicionarte nunca pero, ¿y si, por el mero hecho de no querer traicionarte a ti, traiciona a sus principios y/o a otro amigo? Ahí entran en juego más factores, casi todos ajenos a ti y ajenos entre ellos.
Es más fácil mirar por ti, pensar en uno mismo y en lo que te hace bien a ti, que en los demás. Nos cuesta mucho trabajo mirar fuera de nuestro ombligo y cuando lo hacemos, la mayor parte de las veces no nos gusta lo que vemos y volvemos a meternos en nuestra coraza. Pero si todos hiciéramos eso no existirían las relaciones humanas. Somos conexiones de momentos, abrazos, lloros, besos, peleas, fotos, paseos, cenas, películas... Y todo esto es mejor en compañía.
Se menosprecian los buenos momentos y pesan más las malas (o no tan buenas) acciones. Y eso termina acabando con las conexiones y, por tanto, acaba con nosotros. ¿Qué merece más la pena: alejarse de los buenos momentos y perder esas conexiones o alejarse de lo malo y reforzarlas? Yo me apoyo en lo segundo y es que, ya lo dije una vez, al fin y al cabo siempre es mejor quedarse con lo bueno de cada persona y experiencia.
No es un paso atrás perdonar errores ni pedir perdón, si no un paso más de vida. Somos nosotros mismos gracias a los demás. Y sin nadie a nuestro alrededor no habríamos llegado a ningún sitio. Nunca sobra nadie en la vida de alguien, porque todos somos pequeñas piezas de un gran puzle. Todos estamos conectados entre nosotros y si falla alguno, fallan los demás y, claro, acabas por fallar tú. ¿Merece la pena?
7/11/203
Joder, qué razón eso de que un buen poeta/escritor/cantautor mejora cuando pasa una mala etapa. Sin embargo, en este caso, alguien que nunca ha escrito se acaba de sentar frente a la pantalla del ordenador para ver qué sale de su cabeza. Demasiadas cosas: ideas, reflexiones, injusticias, rabia, pena, enfado, sumisión, amistad... Todas enmarañadas y ninguna por encima de otra. Bueno, si acaso a ratos alguna asoma más fuerte que las demás.
¿Qué valor tiene un amigo cuando sientes que te ha traicionado? ¿Qué valor tiene la palabra amistad cuando un amigo te pone entre la espada y la pared? ¿Qué valor tiene la palabra amigo cuando no está a tu lado cuando lo necesitas?
Amistad es un concepto vacío. Cada uno le da el valor que cree que se merece dependiendo de la persona a quien se le aplique esa palabra. Un amigo no debe traicionarte nunca pero, ¿y si, por el mero hecho de no querer traicionarte a ti, traiciona a sus principios y/o a otro amigo? Ahí entran en juego más factores, casi todos ajenos a ti y ajenos entre ellos.
Es más fácil mirar por ti, pensar en uno mismo y en lo que te hace bien a ti, que en los demás. Nos cuesta mucho trabajo mirar fuera de nuestro ombligo y cuando lo hacemos, la mayor parte de las veces no nos gusta lo que vemos y volvemos a meternos en nuestra coraza. Pero si todos hiciéramos eso no existirían las relaciones humanas. Somos conexiones de momentos, abrazos, lloros, besos, peleas, fotos, paseos, cenas, películas... Y todo esto es mejor en compañía.
Se menosprecian los buenos momentos y pesan más las malas (o no tan buenas) acciones. Y eso termina acabando con las conexiones y, por tanto, acaba con nosotros. ¿Qué merece más la pena: alejarse de los buenos momentos y perder esas conexiones o alejarse de lo malo y reforzarlas? Yo me apoyo en lo segundo y es que, ya lo dije una vez, al fin y al cabo siempre es mejor quedarse con lo bueno de cada persona y experiencia.
No es un paso atrás perdonar errores ni pedir perdón, si no un paso más de vida. Somos nosotros mismos gracias a los demás. Y sin nadie a nuestro alrededor no habríamos llegado a ningún sitio. Nunca sobra nadie en la vida de alguien, porque todos somos pequeñas piezas de un gran puzle. Todos estamos conectados entre nosotros y si falla alguno, fallan los demás y, claro, acabas por fallar tú. ¿Merece la pena?
7/11/203
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